El tiempo según el universo

 Tiempo bajo el viejo paradigma

El tiempo bajo el viejo paradigma es un ordenador de sucesos cuya dirección va en un sólo sentido, siempre hacia adelante. Es un continuo en donde los eventos van ocurriendo uno tras otro, en él se designan el pasado, el presente y el futuro de los eventos asociados a cualquier ente del universo.

La ecuación básica que define al tiempo bajo el paradigma clásico es t = to + Δt, cubriendo valores que van desde cero hasta el infinito. De esta manera, el intervalo de tiempo de 1 segundo hasta 3 segundos abarca dos segundos.  Para los físicos sólo los tiempos positivos son válidos, lo cual indica que un observador no puede saber que es lo que ocurrió con  certeza con un ente antes del instante de que él inició la observación. Por ello, cuando se utilizan las ecuaciones de la física para determinar tiempo de eventos, las soluciones negativas no tienen sentido y se descartan.

En la física el concepto del tiempo ha  evolucionado, siendo primeramente una forma de organizar los eventos del universo donde la información de los entes llegaba a cualquier punto en forma instantánea (acción a distancia), luego aparecen los tiempos propios (Einstein), donde ya el tiempo no es  un organizador único, y la información es organizadas en cajas o bloques que se dilatan o contraen dependiendo del punto de vista del observador debido a efectos de la velocidad o de la gravedad. Nace la idea de tiempo como dimensión y finalmente algunos cuestionan si el tiempo existe como tal.

En cuanto a tiempos se habla varios: tiempo psicológico, tiempo imaginario, tiempo real, tiempo dimensional, tiempo ‘propio, etc. Lo que si queda claro es que el tiempo es una incógnita aún hasta nuestros días.

El tiempo ordenado de Newton

Para Newton, el tiempo era único en el universo donde existía una armonía en el universo como un todo y respondía a los eventos como un todo. Su creencia de un único tiempo universal prevé una línea de eventos única para el universo. El todo conocía el todo, cualquier cambio en cualquier punto del universo era conocido como un todo y el todo respondía a ese cambia en forma instantánea. Los bloques de información que guardaban el quehacer de los acontecimientos era ordenado y respondía a la información del todo. Es decir, esos bloques organizadores que es lo que compone el tiempo de Newton eran ordenados y permite mediante las leyes definir sus posibles acontecimientos en futuros cercanos.

La visión del tiempo de Newton o de las personas de su época, era realmente ordenada, los eventos se podían acomodar organizar en las tres franjas básicas futuro, pasado y presente. Pues, con la creencia de la transferencia de información del todo de forma instantánea permite ubicar los eventos en la línea del tiempo del universo.

Tiempo caótico de Einstein

Antes de la promulgación de la teoría de la relatividad especial el  tiempo era un contenedor,  más con una única evolución donde los bloques de información eran idénticos y continuos capaces de contener la información presente  o pasado o futuro del universo. Por ello, Newton creía que los efectos gravitacionales eran inmediatos, pues resultaba ilógico que el universo mismo no conociera su presente. Es por eso, que según su teoría, si el sol desaparecía de inmediato el resto del universo conocería esa variación cósmica. Pero, según la visión de Einstein los demás entes del universo conocerían dicho hecho  en el futuro. Es decir, que el pasado alcanzaría al futuro indefiniendo lo que es el presente del mismo universo. Es decir, el concepto de presente del universo no existe, pues la información del evento presente será  parte del futuro del resto del universo en tiempos totalmente diferentes (futuros o pasados), pues la información de los hechos viaja a la velocidad c.

La posibilidad de la existencia de agujeros de gusano, aumenta lo caótico del tiempo de Einstein, pues si una información atraviesa dicho agujero puede llegar antes de otra información futura que sigue la trayectoria larga a los demás entes indefiniendo en sí el presente de estos otros, pues lo lógico es que el pasado llegue primero y no el futuro.

Finalmente según Einstein cuando los observadores viajan a la velocidad de la luz, el tiempo se congela, esto lleva a una paradoja, pues para ese observador los objetos se moverán de una posición a otra sin que transcurra el tiempo, pues este se encuentra congelado. Esto es importante de analizar, pues si la información de los  objetos viaja a la velocidad de la luz, todos los objetos se moverán respecto a esta sin transcurra el tiempo.

El tiempo según la mecánica cuántica

Cuando se analiza una partícula, desde el punto de vista de la mecánica cuántica, está puede en infinito número de lugares, siendo estos definidos en probabilidades. En un evento determinado la partícula se comportará como si estuviera en una posición y ante otros eventos como si estuviera en otras posiciones. Quizás este es el meollo de la incertidumbre de Heisemberg, que indica que no hay manera de saber donde realmente está una partícula y que hace exactamente. Bajo esta concepción el tiempo no tiene significado, pues existe una indefinición del comportamiento de la partícula, llegando a la conclusión de que Dios si juega a los dados. Aunque el tiempo aparece en las ecuaciones de la mecánica cuántica, nuevamente no indica que sea una dimensión, simplemente es un ordenador, así como lo es el subíndice asociado a cada una de las amplitud de probabilidad que describen a la función de onda.

Una prueba de que el tiempo no es una dimensión sino un ordenador primitivo, la aporta las ecuaciones de los valores esperados de lo que es medible para un sistema. El valor esperado  de una variable es <|var|>, lo cual representa una integral sobre los valores permitidos de las variables dimensionales, normalmente, en el hiperespacio XYZ, se realiza un triple integral que va desde menos infinito hasta más infinito para cada una de las dimensiones. Note que no aparece una integral sobre el tiempo, que vaya desde menos infinito a infinito, pues no es una dimensión, es simplemente un ordenador primitivo de eventos.

Otro punto importante a tomar en cuenta, es el registro de las civilizaciones ancestrales, si usted estudia su historia, notará que sus calendarios se registran en base a eventos y no en número de años, por lo general con eventos astronómicos. Nuevamente, se denota, que la historia y predicción parece estar asociada más a los eventos que al tiempo mismo. Aunque no se puede negar la ayuda que genera el modelo de la replicación eventos utilizada como puntos  puntos para fechar, por ejemplo el evento de desintegración atómica (vida media en materiales radioactivos).

Tiempo cósmico cuantizado

Si  el tiempo existe como dimensión podría estar formado por pequeños eslabones  con valores prohibidos que guardarían la integridad de lo que se podría llamar  codón temporal o cuanto del tiempo o de la dimensión equivalente  de su universo respectivo.  Esto para el caso de la existencia de universos paralelos es importante pues estos podrían acomodarse en los codones que le son permitidos a cada universo, pues un universo no puede ocupar los mismos codones que otro universo pues está ocupado por el otro. Pero sin embargo, en un espacio pequeño existiría infinidad de codones y pueden coexistir una gran cantidad de universos en forma paralela.  Es decir existirían codones permitidos para cada universo manteniendo la integridad de los mismos.

Existe la posibilidad de que el tiempo como tal se conoce hoy día no exista,  que más  sea un recurso sicológico de ordenamiento de eventos y no una dimensión .  Es factible que la organización de los eventos sea producto de la información conjunta de un conjunto de dimensiones y que producen el efecto similar o equivalente al tiempo clásicos, permitiendo un ordenamiento de los eventos en el suprauniverso. De manera, que el tiempo quizás no es una dimensión sino una función de varias, así como lo es lo que se denomina velocidad en el viejo paradigma.

Dado que los espacios de los retículos de los universos  (estructuras codónicas) definen hypervolumenes cuánticos, al ser el tiempo una función de las dimensiones, este quedaría cuantizado. Es decir, el tiempo no puede tener valores continuos sino únicamente valores permitidos, tal y como ocurre con la cantidad de movimiento angular, permitiendo el concepto de universos paralelos.

El tiempo no siempre sirve para ordenar los eventos, pues, como es relativo e inclusive puede  congelarse como es el caso para los eventos analizados por un observador colocado en sistema que se desplace a la velocidad de la luz, todos los eventos ocurrirían en el mismo instante. Esto lleva  a la contradicción de que un evento debe ocurrir una sola vez y que en cada posición del universo los eventos van cambiando, pero al estar el tiempo congelado, todos los eventos ocurren en el mismo instante del tiempo de Einstein y pueden ocurrir en cualquiera de las posiciones espaciales por donde ocurrirán según un observador colocado en un sistema de velocidad mucho menor que c.  Por lo tanto, el tiempo parece no ser una dimensión,  sino una función dependiente del conjunto de valores de las dimensiones reales, cuyos valores podrían estar cuantizados. Debido a esto, el tiempo puede variar según las condiciones de cada región así como lo hacen los valores de la aceleración gravitacional, el peso de los objetos, velocidad relativa, etc.

Presente de un ente

Todos los entes se encuentran inmersos en un mundo lleno de otros, todos interactúan con todos y esto conforma lo que es el presente de los objetos. La existencia de un objeto es corroborada por un observador debido a que este recibe un paquete energético que el objeto le emite, interaccionando este con este, o con la naturaleza del mismo, por ejemplo para el caso de partículas atraen a partículas. La información de la existencia del objeto tarda un tiempo en llegar  a las diferentes posiciones, pues dicha información no cumple la formulación de acción a distancia, por lo tanto tardará un tiempo mayor que cero. Este tiempo necesario para conocer la existencia de los objetos va creciendo conforme la distancia al observador aumente. Por ello, es que a veces se necesitan millones de años para que la información que envía un ente llegue al observador. El observador define su presente en base al conjunto total de informaciones que le llegan simultáneamente. Esto, conlleva a una conclusión muy relevante, el presente de un observador o de cualquier ente lo conforma el pasado de los objetos que llegan simultánemante al mismo. En fin, se puede concluir que ningún objeto o ente comparte el presente de los otros.  Esto está acorde con lo indicado por Heisemberg, en su principio de incertidumbre. También conlleva a que el estado presente de un ente es parte del futuro los demás.

Según el principio de Heisemberg, si usted conoce  en forma absoluta la cantidad movimiento de un ente, desconoce su posición. Si usted conoce en forma absoluta la energía del ente desconoce cuando tiene dicha energía. En otras palabras el principio de Heisemberg hace un llamado mostrando que el modelo actual de la física, no permite crear una memoria de los eventos del suprauniverso, pues no se pueden ordenar con conocimiento absoluto del mismo, ni en tiempo ni en espacio.

Dado que un ente tiene definido su presente en términos del pasado de los demás,  y conoce parte de la información  futura que definirá el presente de los demás entes, se puede concluir que un ente conoce en todo momento parcialmente el pasado, presente y el futuro de los entes del universo. Es decir, existe la posibilidad de que la información total siempre esté presente y a disposición de todos los entes, la pregunta sería como separarla. Dada esta cuestión, en el universo debe estar presente la información que nació en el momento de la creación del universo, por ejemplo radiaciones de fondo.

En el caso del tiempo ordenado y universo de Newton el concepto de presente está definido, pues el todo el todo conoce el todo. Pero en el tiempo caótico de Einstein, el todo no lo conoce por lo cual hablar de presente  es inconsistente, pues un ente puede toparse con al información de el mismo  pero correspondientes a tiempos diferentes, es decir de eventos que le ocurrieron en tiempos diferente a la que él la recibe. Es decir, que perfectamente puede recibir la información del futuro (futuro relativo) antes de la del pasado. Esto podría ser llamado la cara oscura del universo de Einstein.

Muchos cuando comparan la teoría de la relatividad de Einstein con respecto a la cuántica, indican que la primera es muy ordenada dimensionalmente y que la otra es muy probabilística y posiblemente caótica respecto al concepto de antes después, arriba y abajo. Pero en esencia ambas son caóticas, para cuando se analiza el universo como un todo. Pues la organización de la información de los eventos en el universo es quién lo define.

El tiempo y los números cuánticos codónicos

El tiempo es un concepto psicológico con el cual se trata de ordenar los eventos. El universo pensado como membrana que se enrolla sobre sí misma, generando estructuras codónicas conforme va creciendo, no necesita del concepto tiempo para definir la historia del universo. Ya la física se ha encontrado  relaciones cuánticas en algunas de sus cantidades importantes, por ejemplo, el momentum angular, los spin de las partículas. Esto ha sido aceptando durante el último siglo, pero aún hoy día, hay una  resistencia al paradigma de la cuantización absoluta, que enmarca a los eventos con números cuánticos que denominaremos numerales codónicos. La ley que organiza todos los eventos del universo es posiblemente  una ley de cuantización absoluta, “Todo evento estará marcado con n números cuánticos codónicos que sólo pueden pertenecer al evento y ningún otro evento evento los puede tener repetidos”.

El tiempo psicológico podría  estar relacionado  con otra y otras dimensiones, donde la expansión tiende a ser lineal. Esto queda patente en el caso de la teoría del movimiento de proyectiles, la relación desplazamiento horizontal y tiempo son equivalentes, pues en la dirección horizontal en tiempos iguales el objeto avanza distancias iguales. Esto permite, no utilizar el tiempo para describir el comportamiento del objeto, el ordenamiento se realizaría con la relación de números (x,y), que significa que para todo valor de “x” se tiene un valor de “y”. Al igual  la rapidez puede ser asociada a la posición “x” sin necesitarse el tiempo para nada.

Es muy posible que nuestro universo se mueve sobre una cuarta o quinta  dimensión espacial,  y otras de comportamiento diferente donde la rapidez relativa respecto a sus elementos codónicos sea casi constante, lo que daría a una mala interpretación del uso de algo que llaman tiempo.

La pregunta fundamental a realizar es ¿cuál es el valor de “n”?,  es decir, ¿cuántos números cuánticos codónicos son los que definen a un evento? La filosofía de ordenar los eventos utilizando números cuánticos codónicos como estampillas, permitiría la inspección de la información de los eventos similar a lo que la humanidad define como “pasado”, “presente” y “futuro”. Sería un universo ordenado, con creación caótica.

Otro asunto importante de analizar, es que posiblemente no solamente ha ocurrido una explosión big bang sino múltiples explosiones, donde dos membranas han interactuado  en varios puntos, lo cual, induciría según la teoría del big bang el nacimiento de varios tiempos, uno en cada multiverso generado, lo cual produce una indefinición del uso del tiempo, pues estaría naciendo en cada evento de explosión generado por las membranas. La pregunta sería ¿cuál de todos los tiempos de cada una de los big bang generados membranas es el que se utilizaría para medir la coordenada del tiempo del todo? ¿Otra pregunta sería, será relativo el tiempo en cada multiverso?. Por otro lado, que pasaría con el tiempo, si la emisión energética que produce a un multiverso, debido a las fuerzas internas empieza a implosionar, o bien, si empieza a ser absorbido por los pasajes o portales a otros hiperespacios.  En un caso extremo, que pasaría si a través de ese pasaje el multiverso se alcanza al frente de ondas mensajeras que el emitió en el supuesto pasado. Bajo esta situación, los supuestos pasado, presente y futuro del multiverso estarían juntos en un mismo evento en el suprauniverso.  Queda claro que hay una paradoja  que no es coherente en la creencia del tiempo dimensional.

Nuevamente se nota claramente que el tiempo no es una  dimensión, sino una variable organizativa primitiva para definir que ocurre primero y que ocurre después. Esto obligaría al mundo de la ciencia a redefinir todas la ecuaciones en términos de algo diferente del tiempo, pero que ordene los eventos, tal como los subíndices de las funciones probabilistas de onda que se trabajan en la mecánica cuántica.

Línea de eventos

Línea de eventos

También, si el tiempo no existe como dimensión, los viajes en el tiempo son ilógicos, lo que puede existir es la convivencia de los eventos. Es decir, el viaje en el tiempo que muchos imaginan, es simplemente la ubicación controlada en el evento cuántico deseado. En otras palabras, estar en las coordenadas multidimensionales adecuadas, donde las ondas mensajeras del evento deseado existe. Note como el futuro apunta hacia el pasado, porque lo que en un momento es futuro, luego será pasado, el presente  es el conjunto de los pasados cercanos y posiblemente el pasado no es ni más menos que el otro extremo de lo que llaman futuro.

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